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¿Cuentas con un buen lenguaje sensorial?

¿Crees que cuentas con un buen lenguaje sensorial?
¿Cuánto de importante crees que es?

El sentido del olfato se encuentra fisiológicamente conectado con el sistema límbico y, así, con las emociones. Conforme vamos creciendo, vamos construyendo una memoria olfativa en la cual asociamos olores a personas, momentos, sensaciones… Pero, a veces, nos encontramos en momentos en los que no sabemos muy bien expresar aquello que percibimos.

Una parte muy importante de la industria beauty se centra en las sensaciones que se evocan en el consumidor.

Son muchos los factores que llevan al consumidor a tomar una decisión de compra, a parte del precio, los consumidores eligen un producto u otro en función de sus características organolépticas, como pueden ser la textura, el olor, etc.

Cuando trabajamos el briefing de un producto, en caso de estar perfumado, será fundamental poder transmitir de forma clara y fluida al perfumista o al equipo de I+D aquello que deseamos para nuestro producto. Es por ello que, trabajar y desarrollar nuestro vocabulario y sensibilidad olfativa serán tareas fundamentales para hacernos entender y ser eficientes dentro de nuestra compañía, así como con nuestros clientes.

Por ejemplo, ante un acto tan habitual como escoger tu perfume en un establecimiento,

¿qué criterios utilizas? ¿Sabes identificar las notas olfativas que te gustan? ¿o bien tu decisión de compra está influenciada por el marketing y la publicidad del producto? 

Para ayudar a desarrollar tu vocabulario y sensibilidad olfativa, te proponemos empezar por analizar tu perfume: su estructura, las materias primas que contiene o identificar la familia olfativa a la que pertenece. Y una vez te adentres en este mundo, sigas experimentando e indagando a través del sentido del olfato todo ello con el fin de aprender a comunicar las características olfativas que deseas, ya sea en tu próximo perfume, o bien, en el briefing de tu producto.

Cuando hablamos de un perfume, hablamos de una composición compleja de materias primas que alcanzan una armonía.

El acorde principal de esta mezcla serán aquellas materias que definan el carácter principal del perfume.

Las materias primas utilizadas podrán ser sintéticas (químico aromático o natural idéntico) o naturales (vegetal o animal). Aquellas de origen sintético, tendrán mayor estabilidad en la fórmula y su suministro será más fiable. Sin embargo, las de origen natural, ofrecerán mayor riqueza de matices olfativos. Estas materias primas, al igual que por origen, las podremos agrupar en familias olfativas según su comportamiento. Al aplicarnos un perfume, y pasadas unas horas, identificamos diferentes notas olfativas. Según la  volatilidad y peso molecular  de cada una de las materias primas que componen un perfume, podremos definir, como si de una composición musical se tratase, las notas que constituyen su estructura. La distribución de estas notas olfativas se representa gráficamente en lo que se conoce como “Pirámide olfativa”.

Según el paso del tiempo que haya transcurrido, tras habernos aplicado el perfume, se van evaporando unas u otras materias. Para poder caracterizar un perfume las materias primas se diferencian en:

  • Notas de salida: las primeras que detectamos y las primeras que se volatizan.
  • Notas de cuerpo o corazón: aquellas que contienen los ingredientes principales y determinan el carácter y familia olfativa del perfume.
  • Notas de fondo: aquellas notas que se fijan y perduran más.

Una vez definida la estructura del perfume, podremos clasificar estas mezclas en familias olfativas. Aunque no existe una clasificación universal,  os hacemos una propuesta:

  • Familia hespéride: también conocida como cítrica, incluye notas provenientes de los frutos cítricos como el limón, la naranja o la bergamota. Se caracterizan por notas enérgicas y frescas.
  • Familia frutal: conjunto de notas muy versátiles, desde ligeras y acuosas, hasta dulces y tropicales.
  • Familia floral: existe una gran riqueza de notas florales que pueden representarse en una única flor (soliflore) o un conjunto de ellas (bouquet). El jazmín, la rosa, la violeta o la flor de naranjo son algunas de las notas más utilizadas en la creación de perfume florales. Familia oriental: también conocida como ambarada o balsámica, suele caracterizarse por notas dulces, intensas y exóticas que evocan pasión.
  • Familia amaderada: la encontramos en fragancias en las que dominan las maderas como el cedro y el pachuli, envolviendo a la fragancia en un halo de calidez y autenticidad.
  • Familia gourmand: se encuentra en fragancias cálidas y dulces, acompañadas de matices especiados. La nota de vainilla suele estar presente en esta familia.
  • Familia chipre: son fragancias que se caracterizan por una salida fresca como la bergamota, y un fondo de musgo, cuero y pachuli.
  • Familia fougere: son fragancias  que nos evocan un paseo por el bosque y recuerdan a hierba recién cortada. La lavanda y el musgo son muy frecuentes en este tipo de perfumes.

Como has podido conocer, el arte de la perfumería va más allá del sentido del olfato, va de emociones, sensaciones y recuerdos. Es un mundo apasionante en el cual sabes cuando empiezas el viaje, pero no cuando termina. ¡Lo digo por experiencia!

¿Y tú? ¿Te animas a emprender el viaje? ¿Te animas a empezar a formarte en la industria de la perfumería?

Ana Calabuig

Marketing & Communication en Beauty Cluster


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