Blog

Entrevistas

Junio 2021 – Entrevista a Guillermo Castillo, HR Director en Symrise

¿En qué soft skills crees que las empresas deberían formar a sus plantillas?

Veo una evidente falta de formación para aquéllas personas que por primera vez tienen la responsabilidad de liderar un equipo. El supervisar a otros e integrar equipos no es algo “natural” en el ser humano, sino que requiere de un mínimo de aprendizaje y de formación. Con el tiempo, unas personas desarrollan mejor que otras estas habilidades, pero es evidente que una ayuda inicial a través de formación en management podría acelerar y mejorar el proceso. Sin embargo, parece que todos “saben” ya cómo ser jefes porque antes han tenido jefes… y no es lo mismo. Y dentro de esta formación caben muchas competencias a desarrollar: solución de conflictos, gestión de equipos, escucha empática, toma de decisiones…

¿Cómo ves la formación del futuro? Formato, contenidos, etc.

La formación tiene que ser atractiva y de fácil acceso. En eso, las plataformas digitales han mejorado muchísimo y hoy en día es fácil encontrar buenos cursos a través de entornos digitales con todo lo bueno que tiene la posibilidad de organizar tu propio tiempo y tu propio ritmo de aprendizaje. Esta tendencia, que será la que termine imponiéndose al cien por cien, se pierde sin embargo en muchas ocasiones el aprendizaje derivado de la interacción con los otros, el sacar partido de las experiencias de otros profesionales. Por ello, creo que la formación en un futuro debería ser una combinación equilibrada entre la adquisición de contenidos a través de cursos en un entorno digital más la organización de eventos, reuniones, o similares formatos en donde (Covid superado) se fomente la interacción profesional entre personas.

¿Cómo ha cambiado la función de RRHH en este entorno VUCA? (vincularlo quizás a la digitalización)

Durante casi 30 años trabajando en esta área y con distintas empresas, la evolución de la función de Recursos Humanos ha sido enorme. Desde unos orígenes ligados al ámbito financiero en donde Recursos Humanos “administraba” el presupuesto de personal, hasta una situación actual en donde esa administración ya no es un valor añadido (de hecho queda en muchos casos externalizada), y se ha pasado a otro nivel conceptual en donde Recursos Humanos se preocupa de la evolución de la persona trabajadora dentro de la organización, desarrollándose imagen de marca para atraer profesionales cualificados, cuidando el on-boarding para sembrar el compromiso futuro de la persona trabajadora con su empresa, desarrollando sistemas de evaluación de la persona cada vez con un mayor enfoque en ayudarle a crecer en vez de simplemente justificar incrementos salariales, ideando actividades y contenidos de formación que realmente sean de interés práctico y tratando de averiguar, casi de manera “a la carta” las palancas motivacionales de los distintos perfiles dentro de la empresa.

La digitalización en las empresas ha supuesto también un cambio radical en los contenidos de los puestos de trabajo, a todos los niveles. Hoy no se concibe un puesto de trabajo (o muy pocos) sin un portátil, o sin un terminal compartido, o sin un lector óptico, o sin alguna herramienta digital. Cuando el servidor “se cae”, la empresa se para… no sabemos introducir pedidos en el sistema, ni fabricar o prestar el necesario servicio, ni facturar… todo ha quedado digitalizado, y cada vez más. Esto sin duda ha tenido una enorme repercusión en nuestro trabajo diario, a todos los niveles. Y no digamos en el ámbito de los “nativos digitales”, en donde la digitalización se ha convertido en algo tan espontaneo y natural que parece que siempre ha sido así y que sin ordenadores no puede hacerse nada. Nuevamente, esta continua interacción con lo digital, que incrementa enormemente nuestra productividad y nos dota de muchos mejores recursos, si se convierte en un monólogo con las máquinas, se pierde el componente de la interacción humana. ¿Seremos capaces de seguir inspirándonos en los otros y con los otros, de trabajar en equipo con objetivos comunes? ¿Sabremos conjugar esto con la inminencia del auge del teletrabajo?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a nuestra Newsletter

¡Sé el primero en saber las actividades y formaciones que lanzamos desde la Beauty Business School!